API es la abreviatura de Application Programming Interface. De manera simple, una API es un puente entre una aplicación y otra para que puedan intercambiar datos o ejecutar funciones específicas.
El ejemplo más sencillo: cuando inicias sesión en un sitio web usando tu cuenta de Google, el sitio web no toma todos tus datos de Google. Solo solicita datos específicos a través de la API, como tu nombre y correo electrónico.
Por lo tanto, la API ayuda a que dos sistemas se comuniquen de manera segura y ordenada.
Cómo funciona una API
Una API funciona como un camarero en un restaurante.
Tú, como usuario, pides comida. El camarero lleva tu pedido a la cocina. Una vez que la comida está lista, el camarero la trae de vuelta a tu mesa.
En el mundo de las aplicaciones:
- Tú o la aplicación envían una solicitud.
- La API transmite esa solicitud al sistema de destino.
- El sistema procesa la solicitud.
- La API envía el resultado de vuelta.
Por lo tanto, la aplicación no necesita conocer todos los procesos internos del otro sistema. La aplicación simplemente envía una solicitud a través de la API y recibe el resultado.
Ejemplos de uso de API
Las API se usan mucho en la vida cotidiana, por ejemplo:
- Cuando verificas el costo de envío en una tienda en línea, el sistema suele usar la API de la empresa de mensajería.
- Cuando realizas un pago en línea, la aplicación usa la API de una pasarela de pago.
- Cuando un sitio web muestra un mapa de ubicación, generalmente usa la API de servicios como Google Maps.
Sin las API, muchas funciones modernas serían difíciles de crear porque cada aplicación tendría que construirlo todo desde cero.
¿Por qué son importantes las API?
Las API hacen que el proceso de desarrollo de aplicaciones sea más rápido y eficiente. Los desarrolladores no necesitan crear todas las funciones por sí mismos, solo conectar su aplicación con otros servicios ya disponibles.
Por ejemplo, un sitio web de reserva de villas quiere aceptar pagos en línea. En lugar de crear su propio sistema de pago, puede usar la API de servicios de pago como Xendit, Midtrans o Stripe.
Con las API, los datos también se pueden enviar automáticamente. Por ejemplo, cuando hay una nueva reserva, el sistema puede automáticamente:
- Guardar los datos del huésped
- Enviar un correo electrónico
- Actualizar el calendario
- Crear una factura
Todos esos procesos pueden ejecutarse sin tener que hacerse manualmente uno por uno.
Tipo de datos que envía la API
Normalmente, la API envía y recibe datos en formato JSON. Su estructura es similar a datos organizados de manera ordenada.
Ejemplo:
{
"name": "Jhon",
"email": "[email protected]",
"status": "confirmed"
}
Conclusión
Una API es un puente que conecta una aplicación con otra. Con las API, los sistemas pueden intercambiar datos, ejecutar procesos automáticos y hacer que las aplicaciones sean más completas. En resumen, las API permiten que las aplicaciones 'conversen' entre sí de manera clara, segura y estructurada.
Escrito por
Wilan
Colaborador permanente de Bali Island Tekno que activamente comparte conocimientos sobre tecnología, programación y el mundo de la ingeniería de software.